Aerial Fences nació en el campo, no en un laboratorio: RAS es una empresa de drones que, operando, desarrolló el software que necesitaba.
Un cliente de RAS necesitaba vigilar cientos de kilómetros de infraestructura en zonas remotas, con la frecuencia y el detalle que exige un activo crítico. Probamos el software disponible y ninguno ponía las imágenes sobre el terreno con la precisión que esa inspección requería.
Construimos entonces nuestra propia plataforma y los algoritmos para proyectar cada imagen en su lugar. Con dos millones de imágenes aéreas propias, reunidas en más de diez años de vuelos, entrenamos el modelo de IA que hoy analiza cada vuelo.